Niña. Déjame que te cuente,
Por aquel entonces era una mujer joven feliz y ya pensaba en ti.
Deseaba buscarte y tenerte junto a mí.
Sabía que iba a ser difícil y que el viaje iba a ser largo pero merecía tanto la pena!
Una noche, algo de mí, vi reflejado en el espejo.
Era el comienzo sin fin.
Mis sueños salieron disparados rompiéndose contra la nada.
Un largo pasillo.
Una puerta.
Una noticia.
Un llanto.
Algo de mí se murió en aquel instante.
Niña, déjame que te cuente, así entre susurros, que si no te tengo no ha sido por voluntad.
Tan sólo un acto de amor me hizo reflexionar sobre tu futuro.
Si no te he cantado una nana, para acompañarte en tus dulces sueños, no fue por mí.
Niña, déjame que te cuente, que no escogemos nuestro destino.
No podría soportar el imaginar que sería de ti sin mí y dejarte sola.
Mirarte, vivir y pensar que igual no podría verte crecer.
Sólo por amor no fui a por ti.
Niña, déjame que te cuente,
Que mis brazos hubiesen sido unas enormes alas para protegerte.
Que mis pies marcarían las huellas hacia tu felicidad.
Que hay algo en este mundo que se llama incertidumbre y yo habito en ella.
Que mis ojos se pueden cerrar y no verte.
Que puedo dormir y no despertar jamás.
Que no sé si fui cobarde o valiente, pero cuando iba a por ti, alguien me dijo que mi luz se podría apagar y entonces…quién iluminaría tu vida?
Seguro que tienes otras alas que te protegen.
Otros pies que marcan con amor tu camino.
Seguro que tienes unos ojos preciosos y sonrisa feliz.
Niña, déjame que te cuente que así me gusta imaginarte.
Estas palabras son para ti.
Sencillas palabras que llevo grabadas en mi.

Muy emotivo
ResponderEliminarPor cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita
gracias. Bienvenida, Pérfida
ResponderEliminarSaludos, :)
Bonito cuento de hadas le has contado a la niña. Un detalle,... en la incertidumbre habitamos todos, es la esencia de la vida.
ResponderEliminar:)
Cierto,Sergio, en la incertidumbre habitamos todos. Unos con más consciencia que otros.
ResponderEliminarSaludos. :)