Hoy siento una gran necesitad de elevar el vuelo.
Imaginarme que soy pájaro blanco libre y sobrevuelo este asqueroso mundo.
Imaginarme que volamos juntos jugando, saltando y riéndonos felices.
Hoy que no existe el mañana, vuelvo a quitarme los zapatos para sentir la desnudez de una tierra que no me gusta.
Hoy, suena la música fuerte, mi corazón se dispara y baila al compás de los sueños.
Hoy, no hay ni éticas ni moral.
Hoy hay alcohol y ansiolíticos.
Y a mí me vuelven a dar igual las cosas.
Siento un gran calor. He de abrir las ventanas.
Mi cuerpo está relajado. Se expande, casi ni lo no siento.
Me abraza la música. La que tú me dejaste.
Sonrío.
Mi cuerpo se enciende. No hay censuras.
Deseos vivos. Necesito manos, lenguas, sentir mi cabello bien sujetado y mi sexo penetrado.
Vuelvo a volar. Vuelvo a divisar el mundo. Están locos!
Ahora me invade una tristeza. Voy divisando paisajes.
Desde mi vuelo se ve:
Niños que se mueren de hambre. Casi los puedo tocar.
Hombres poderos que se ríen y gozan de grandes riquezas.
Guerras que no se conocen y que a la otra parte del mundo le da igual.
Yo , sólo soy un ave y ahora una lágrima cae sobre la tierra.
Una lágrima... tan pequeña como dolorosa.
He de volar más alto, mucho más alto y necesito subirme en una de tus alas.
Quizás yo también tenga mi Mundo.
Me pregunto cuántas mujeres hay en mí?
La niña. Una adolescente. Una mujer. Una soñadora. Una princesa sin corona.
Sonrío, de nuevo.
Princesa sin corona.
Yo soñaba con un vestido largo, una corona y tacones.
Ahora, prefiero unos vaqueros y unas deportivas.
Pero cuando la Luna brilla, mis pies se cubren de tacones y mis caderas se agitan.
Mis labios son rojos y mis pestañas se alargan.
Mi nuca adopta un contoneo preciso con la caída de párpados y labios entreabiertos.
Sentada en la barra de aquel bar, hablando y riendo, nadie sabe realmente quien soy.
Nadie sabe de mí.
NADIE.
La perfecta desconocida.
Esa desconocida alegre.
Esa rubia de mirada fija.
La de caminar firme.
Qué ignorantes!
Qué maravilla estar así.
Volar….
Y no habrá nadie, esta noche, que calme mis deseos.
Y mi cama estará vacía.
Y A MI ME DA LO MISMO.
El PRINCIPIO DE LA LIBERTAD.
SIENTETE LIBRE, AUNQUE TE TIREN CIENTOS DE CADENAS ENCIMA.
VUELA ALTO.
SIENTETE SOLO SIN QUE LA SOLEDAD SEA UNA LOSA.
NO TENGAS CADENAS EN TU ALMA.
NO PERMITAS QUE MARQUEN TU DESTINO.
NO TE MARQUES IMPOSIBLES.